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  • La Vida Andando en Bici Eléctrica La Paz: Andie

    La Vida Andando en Bici Eléctrica La Paz es una recopilación de historias de usuarios que usan bicicletas eléctricas en nuestra comunidad. Hoy tenemos la cuenta de Andie, que vive en una colina arriba de la ciudad de La Paz.

    Antes de la ebike en Campeche

    Desde los 7 me gustó andar en bici. Antes de aprender admiraba la destreza de los otros niños y la velocidad. 

    Mi relación con la bici fue más esporádica entre los 18 y los 24. En la universidad me movía en eco bici en la Ciudad de México. Ya de regreso en mi natal Campeche, a ratos la olvidaba, luego la volvía a agarrar. Cuando empecé a ser más constante para bajar de peso hacía  cuatro  kilómetros en el malecón, casi diario. Eso era “salir a rodar”. Nunca me cuestioné si podía ir más lejos. Ni siquiera se me ocurría. 

    Me mudé a La Paz en 2022. 

    El mismo día que aterricé fui a recoger una bici que había acordado desde antes.

    Nunca he tenido coche. Por dinero, sí, pero también porque hay algo en la velocidad del coche que no me convence. Es demasiado rápido para notar detalles… y en vez de moverte tienes que esperar engarrotado entre punto A y B. 

    La bici para mí va a la velocidad perfecta y aprovecha el tiempo para hacer dos cosas a la ves: transportarte y hacer ejercicio.

    Durante el primer año viviendo en La Paz, hacía lo mismo casi y todos los días:

    salía de mi casa (que está en subida), bajaba… y giraba a la izquierda. Siempre a la izquierda. Sobre el malecón hacia el centro.

    Hasta que un día conocí a un chico que hacía bikepacking por toda la Baja. Con 60 kilos de equipaje. En una bici normal.

    Me preguntó hasta dónde llegaba yo.

    Le dije: usualmente, cuatro kilómetros. De mi casa al centro y de regreso. 

    Me dijo que quería acompañarme la primera vez que fuera más lejos.

    Ese día bajamos la colina de mi casa y giramos a la derecha. Fuimos a Pichilingue en bici normal (sin asistencia). Veintinueve kilómetros y tres horas horas después… Reflexionaba. 

    Una chica con cabello rojo y una bicicleta
    El viaje del Pedregal a Pichilingue en bicicleta

    Hubieron momentos en los que pensé que no lo iba a lograr. Me frustré. Casi lloro. No fue glamoroso pero terminé.

    Entonces entendí: mi cuerpo podía hacer mucho más de lo que yo creía.

    No era un tema de capacidad. Era un tema de estar acostumbrada a no moverme mucho, de límites mentales.

    Ese día se sintió igual que cuando, después de 3 años prácticamente sin moverme, subí el Tepozteco sin saber si iba a poder. Y pude disfrutar una vista increíble. Asombro. De mi cuerpo y su alcance. De que puedo hacer cosas que nunca había hecho antes. 

    En 2023, llegó mi primer contacto con una e-bike.

    Mi amigo David-Michael necesitaba dejar su Blix con alguien que la usara. Yo no estaba especialmente interesada. Ya tenía bici.

    Una chica con cabello rojo andando en bici electrica con un perrito en la canasta en frente.
    Mi primera bicicleta eléctrica con mi perro en la canasta delantera.

    Pero la probé.

    Fue como desbloquear otra versión de la ciudad y de mí misma. 

    Ya no necesitaba preguntarme si tenía energía para ir a algún lugar.

    De repente podía ir a todas partes.

    Centro en la mañana, playa en la tarde, salir en la noche. Sin sentir que estaba gastando toda mi energía en moverme.

    Me dio libertad inmediata en un momento de mi vida donde el corazón dolía bastante, hizo toda la diferencia. Porque tuve la opción de no quedarme encerrada en cómo me sentía.

    Podía salir.

    Esa e bike Blix me mantuvo iluminada durante el apagón de 5 días en el huracán de septiembre 2023 mientras vertía en papel todo lo que sentía. Fue mi única compañía en momentos muy solitarios. 

    Parpadeé y había pasado un año. Me veía y me sentía mejor que nunca. Mi amigo vino por ella en el verano de 2024. 

    Yo intenté usar una e-bike más barata… funciona, pero no es lo mismo. Aprendí que no todas las e-bikes son iguales.

    Hoy tengo la mía. Una Lectric XP 2.0 que compré de segundo uso a un campista Canadiense en Mulegé.  Después de seis meses tuve que reemplazarle la batería, el controlador y el cableado. Aprendí a arreglarla. La he ido armando, arreglando, mejorando. La batería nueva es de largo rango con 45% más alcance. La amo aunque a veces me de quehacer. 

    Ahora mis días suelen incluir trayectos a Playa El Tesoro, que está a unos 13 kilómetros. A veces más lejos. A veces sin destino.

    Mi perro Fender va adelante, en una canasta, súper contento.

    Yo voy cantando. La gente saluda.
    Todo se siente… más ligero.

    Si algo cambió la e-bike, no fue solo cómo me muevo.

    Sino cómo habito mi vida.

    Me dio alcance.
    Me dio consistencia.
    Y, en un momento complicado emocionalmente, me dio una salida real—no metafórica.

    Hoy, después de varios años, varios kilómetros, y algunos kilos menos, observo:

    ya no me pregunto si puedo llegar.

    Solo decido a dónde voy.

    Una chica durante una rodada en ebike de 26 km con su perrito
    Puede llegar a varias playas sin coche, incluyendo Muertitos

  • Son Buenas las Bicicletas Eléctricas para Hacer Ejercicio?

    En los últimos años, la bicicleta eléctrica para ejercicio se ha convertido en una de las mejores formas de mantenerse activo sin renunciar a la comodidad o la eficiencia. Muchos creen que una bicicleta eléctrica “hace todo el trabajo”, pero la realidad es muy diferente. Una e-bike puede ser una excelente herramienta para mejorar tu condición física, fortalecer tus músculos y adoptar un estilo de vida más saludable.

    Si puedes sudar andando en bicicleta electrica!

    Control Total del Esfuerzo

    Una de las mayores ventajas de una bicicleta eléctrica para ejercicio es que tú decides el nivel de esfuerzo. Gracias al sistema de asistencia del motor, puedes ajustar cuánta ayuda quieres recibir al pedalear. 

    Si deseas un entrenamiento más intenso, simplemente reduce el nivel de asistencia del motor  o apágalo por completo: tendrás una bicicleta más pesada que una convencional, lo que aumenta la resistencia y mejora tu fuerza y resistencia cardiovascular.

    Como dice el blog de Spinciti:

    Mito 2: «Con una e-bike no haces ejercicio»
    La verdad es que tú decides: ¿Quieres sudar un poco y sentir el esfuerzo? Ajusta el nivel de asistencia y haz que el pedaleo cuente. ¿Prefieres un paseo relajado? Usa la asistencia al máximo y simplemente disfruta del trayecto.

    Esta flexibilidad te permite adaptar cada recorrido a tu nivel de energía, metas de entrenamiento o incluso al clima del día.

    Ejercicio Completo: Piernas, Brazos y Todo el Cuerpo 

    Aunque el pedaleo es el protagonista principal, una bicicleta eléctrica para ejercicio puede ayudarte a fortalecer mucho más que las piernas. Cada vez que levantas o maniobras tu ebike, también trabajas los brazos y la parte superior del cuerpo. 

    Dependiendo del modelo, las bicicletas eléctricas pueden pesar entre 20 y 35 kilogramos, por lo que subirla por unas escaleras o cargarla al auto se convierte en una mini rutina de fuerza.

    Además, incluso cuando usas la asistencia eléctrica, mantener el equilibrio y la postura activa tu zona core —los músculos del abdomen, espalda baja y pelvis—. Pedalear erguido y con una buena posición fortalece el tronco y mejora la estabilidad corporal.

    Sustituye el Auto, No el Ejercicio

    Una de las formas más inteligentes de usar tu e-bike es integrarla a tu rutina diaria. En lugar de ir al gimnasio en coche o tomar el autobús, puedes llegar pedaleando. Esto no solo suma minutos de actividad física, sino que también reduce el tiempo que pasas sentado.

    De igual forma, puedes usar tu bicicleta eléctrica para ejercicio para llegar a rutas de senderismo, playas o parques naturales. En lugar de depender de un taxi o gastar gasolina, llegas en silencio, sin contaminar y listo para seguir ejercitándote al aire libre.

    Ahorro que se Convierte en Salud

    Andar en bicicleta eléctrica también tiene beneficios económicos. Al reducir el uso del automóvil o del transporte público, ahorras dinero en gasolina, mantenimiento o tarifas de taxi. Ese dinero puede invertirse en una membresía de gimnasio, en equipo deportivo o simplemente en alimentos más saludables. En otras palabras, tu e-bike puede mejorar tanto tu cuerpo como tu economía.

    Un Futuro Más Saludable y Limpio

    Imagina una ciudad donde las calles estén llenas de bicicletas eléctricas en lugar de autos y motocicletas. Menos ruido, menos contaminación, más seguridad y más espacio para moverte libremente. En ese entorno, sería mucho más fácil sentirse motivado para hacer ejercicio, caminar o simplemente disfrutar del aire libre sin preocuparte por el tráfico o el smog.

    Las bicicletas eléctricas representan más que una tendencia tecnológica: son una oportunidad para transformar la forma en que nos movemos, entrenamos y vivimos.

    Las Mejores Bicicletas Eléctricas para Hacer Ejercicio

    Si tu objetivo principal es ejercitarte, lo ideal es elegir una bicicleta eléctrica para ejercicio con un motor más pequeño, de alrededor de 250 watts. Este tipo de motor ofrece asistencia suficiente para ayudarte en subidas o trayectos largos, pero no elimina el esfuerzo del pedaleo, permitiéndote seguir trabajando tus músculos y tu resistencia cardiovascular.

    Sin embargo, más importante que la potencia es la comodidad. Para hacer ejercicio de forma constante, tu e-bike debe tener una posición ergonómica, un asiento cómodo y un manillar ajustable que se adapte a tu cuerpo. Una postura correcta no solo evita molestias, sino que también fortalece tu core y mejora tu rendimiento con cada salida.

    En resumen, la mejor bicicleta eléctrica para hacer ejercicio no es la más rápida ni la más potente, sino la que te invita a pedalear más y disfrutar cada kilómetro.

    Conclusión

    Entonces, ¿son buenas las bicicletas eléctricas para hacer ejercicio? Absolutamente sí. Con una bicicleta eléctrica para ejercicio, tú eliges la intensidad, trabajas diferentes grupos musculares, ahorras dinero y contribuyes a un entorno más limpio y activo. Al final, se trata de encontrar el equilibrio perfecto entre comodidad y esfuerzo —y las e-bikes te dan exactamente eso.

    ¿Quieres mejorar tu salud, moverte con libertad y cuidar el planeta al mismo tiempo? Súbete a una bicicleta eléctrica y empieza a sentir la diferencia desde el primer pedaleo.